Un poco de historia sobre un clásico que puso su granito de arena en la explosión del subgénero de los juegos de rallies, moda iniciada con el celebérrimo Colin McRae Rally. Al calor del éxito de ese referente y con las buenas ventas que cosechaban también los V-Rally y Sega Rally; el estudio inglés Warthog Plc se aventuró en el mercado y lanzó en 2001 este videojuego para Windows XP. El precio entonces era bastante caro, costaba la friolera de 42 euros en su lanzamiento
Como sucedía la mayoría de veces, el pequeño estudio de Warthog fundado en 1997, estaba compuesto por ex trabajadores de una gran compañía, en este caso ex empleados de Electronic Arts. Con el tiempo acabaron absorbidos por Gizmondo Studios y ante su bancarrota formaron otra nueva compañía para sobrevivir en el negocio del gaming. Les sonará el nombre de Gizmondo por su sonoro fracaso en la producción de una cara consola portátil muy adelantada a su tiempo, pero esa es otra historia muy larga y apasionante que merecería artículo aparte.
En el juego se corrían un total de 6 rallies clásicos, con 4 etapas cada uno, más 12 etapas para el modo arcade y una variada colección de 27 coches disponibles. Las superficies de carrera variaban en dificultad, desde el asfalto a la tierra africana y pasando por la nieve nórdica. Había carreras diurnas y tramos nocturnos donde necesitamos usar las luces.
Los modos de juego que nos ofrece Rally Championship Xtreme son de sobra conocidos. Un modo Campeonato (con la posibilidad de 4 jugadores) y otro de carrera rápida. El modo Arcade, establece un límite de tiempo para pasar unos check-points que nos alargan la carrera mientras que el Desafío requiere gastar dinero habitual (comprar un coche, mejorarlo o comprarse otro mejor, etc.). Por desgracia no tenemos un modo donde se compita directamente contra otros autos.
Los tramos de los diferentes circuitos son realmente largos y aumenta la dificultad. Para romper la monotonía de la carretera hay múltiples objetos que podemos encontrar: desde un espantapájaros en los campos de Escocia hasta un sofisticado avión militar americano en el Gran Cañón. No faltan las inevitables señales de tráfico ni el público.
AL VOLANTE DEL AUTO
Este juego incorporaba vistas de cámara para todos los gustos pero sin duda la más utilizada era la que situaba nuestra vista directamente por encima del volante. Hay dos, una en la que se ve el salpicadero completo y otra en la que sólo vemos la parte del conductor, y en ambas conseguían recrear perfectamente las diferentes cabinas según el modelo de vehículo. Por otro lado, el conductor estaba perfectamente animado y en las perspectivas laterales por ejemplo se le podía ver utilizando la palanca de cambios.
El manejo del coche resultaba relativamente complicado, la competición es bastante dura y los terrenos a atravesar no son precisamente un lugar donde sacarse el carnet de conducir. Los baches y desniveles son continuos con lo que los trompos e incluso las vueltas de campana son bastante habituales y la precaución y el uso del freno se convierten en totalmente imprescindibles.
Destacaba el magnífico sistema de deformaciones, nuestro flamante coche se va abollando poco a poco y va irremediablemente perdiendo parte de sus componentes, las partes del coche se abollan y luego pueden irse descolgando y perdiendo poco a poco. El capó, las luces, los alerones y hasta las ruedas podría ir dejando desnudo nuestro auto de rally . También se empezará a notar cómo acumulamos suciedad en el auto y en las luces para tramos nocturnos, pero por desgracia las texturas de los coches no son tan buenas como las de los escenarios.
EPÍLOGO
En el apartado sonoro todos los motores suenan igual a pesar del cambio de auto, estaban bien los sonidos de choques y los vítores de los espectadores, el audio fue doblado al castellano .En su época era un juego bastante bueno pero estaba lastrado por su alto precio y la gran competencia con videojuegos demasiado similares, en cambio ahora parece que hay un monopolio de la saga Dirt.
No solamente Rally Championship Xtreme era divertido para competir contra el crono y ganar carreras, sino que podías coger el volante para simplemente accidentarte a propósito y ver cómo te cargas las piezas del auto. Me despido de ustedes a todo gas quemando combustible con un pequeño gameplay ilustrativo del juego
La jugabilidad que nos ofrece este título sin lugar a dudas nos traerá mucha calma pues cuenta con una serie de misiones siendo estas las principales (algo cortas pero muy completas) y secundarias (habiendo más variedad en estás) pudiéndose jugar al ritmo que se desee llevar en todo momento de la historia. Nos presentan un mundo abierto con total libertad para descubrirlo tanto a pie como en lomos de nuestro corcel que sin duda nos hará el camino mas agradable. Con todo lujo de detalles en los los prados, las hierba y hasta en el agua que es el mejor